Yo un día pensé que eras eterna,
crecí pensándolo con todas mis fuerzas
y cada día pensaba en ti,
como si fueras a estar para siempre cerca.
Quizás estaba equivocada,
pues siempre creí que la perfección no existía;
y es ahora cuando me doy cuenta.
Lo que no existe es la eternidad,
pues tu fuiste perfecta.
Hija, hermana, mujer, madre, amiga y compañera...
Durante 77 primaveras,
nos deslumbraste con tu belleza
a todos los que florecíamos a tu vera.
Hija, mujer, madre y...ABUELA...
Entre todas la mas buena,
entre todas la mas querida
y entre todas la que mas quería.
Después de 77 veranos,
tus ojos se cierran.
Ya no quieren ver el invierno
y tu cuerpo está cansado
de sostener a toda tu familia.
Orgullosa es poca palabra
para describir lo que mi corazón,
quiere hacerle ver a mis dedos
para que puedan escribir, en pocas líneas,
lo que siento al saber que por todo mi cuerpo,
hay sangre de la tuya...
lunes, 19 de noviembre de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
