lunes, 19 de noviembre de 2012

La perfección exise, pero no es eterna

Yo un día pensé que eras eterna,
crecí pensándolo con todas mis fuerzas
y cada día pensaba en ti,
como si fueras a estar para siempre cerca.
Quizás estaba equivocada,
pues siempre creí que la perfección no existía;
y es ahora cuando me doy cuenta.
Lo que no existe es la eternidad,
pues tu fuiste perfecta.
Hija, hermana, mujer, madre, amiga y compañera...
Durante 77 primaveras,
nos deslumbraste con tu belleza a todos los que florecíamos a tu vera.
Hija, mujer, madre y...ABUELA...
Entre todas la mas buena, entre todas la mas querida y entre todas la que mas quería.
Después de 77 veranos, tus ojos se cierran.
Ya no quieren ver el invierno y tu cuerpo está cansado de sostener a toda tu familia.
Orgullosa es poca palabra para describir lo que mi corazón,
quiere hacerle ver a mis dedos para que puedan escribir, en pocas líneas,
lo que siento al saber que por todo mi cuerpo, hay sangre de la tuya...